El Ayuntamiento de León y la federación de AA.VV. «Rey Ordoño» organizaron otro año más el miércoles de Ceniza, 5 de marzo, la ceremonia de «El entierro de la sardina» con la que se anunció el fin del Carnaval con un desfile carnavalesco que parodia un cortejo fúnebre y culminó con la quema de la figura de la sardina. Con esta celebración se entierra simbólicamente al pasado, a lo socialmente establecido, para que puedan renacer con mayor fuerza, para que surja una nueva sociedad transformada.
Así a las 20 hs y desde el interior del edificio del ayuntamiento en la Plaza de San Marcelo y al ritmo de una marcha fúnebre, salió a la calle la imagen de la sardina para ser colocada en una carroza y tras recorrer las distintas calles que forman el casco antiguo de León, volvería a su lugar de origen donde sería incinerada.
Un cortejo encabezado por los zafarrones de Riello, al que siguieron el guion del evento y una banda que interpretó marchas fúnebres. A continuación las autoridades: obispo, monaguillas, frailes y fiscal y la protagonista del acto la sardina escoltada por dos guardias, a la que le seguían las plañideras que lloraban desconsoladas la pérdida de este personaje que este año también ha protagonizado el cartel de Carnaval. Para cerrar, la alegría de las marchas del grupo «Pacharanga» que hicieron bailar al numeroso público que acompañó el séquito.
A la llegada de la Sardina a la plaza de San Marcelo, las coplillas satíricas dieron inicio a la hoguera donde los leoneses se congregaron para ver cómo, poco a poco, la sardina iba cogiendo las llamas que los zafarrones le prendían con las antorchas y se finalizó el acto con una sardinada popular.
De esta manera León le dijo adiós a una semana de fiesta y diversión, comenzando así la Cuaresma, un periodo completamente diferente y en el que prepararse para la Pascua y la llegada de otra semana especial en León, la Semana Santa.











